La afición y la pasión con la que miles de aficionados viven un deporte como es el fútbol hizo posible el nacimiento de un nuevo tipo de apuestas en las que azar y los conocimientos deportivos caminaban de la mano. Los primeros pasos de la historia de la Quiniela se dieron en el año 1946, cuando desde el Gobierno comenzaron a perfilar los detalles de este juego, en el que los diferentes equipos de fútbol españoles eran los protagonistas.

El 22 de septiembre de 1946, los amantes del deporte rey estaban de estreno y podían realizar sus primeras apuestas oficiales en un juego, conocido desde su nacimiento como la Quiniela, en el que los participantes tenían la oportunidad de demostrar sus conocimientos futbolísticos ganando, además bastante dinero.
Para muchos de ellos este tipo de apuestas no eran nada extraño y simplemente oficializaban un juego de azar, eso sí con premios mucho más cuantiosos y atractivos, que suponía dar un paso más a las pequeñas apuestas que particulares y algunos grupos de aficionados ya realizaban entre ellos, con el objetivo de poner un poquito más de emoción a las jornadas de fútbol que compartían.
En los orígenes de la Quiniela, las reglas de las apuestas eran algo diferentes a las actuales pero la filosofía del juego ha permanecido inalterable con el paso de los años. En un primer momento fueron tan solo siete los partidos por los que se pudo apostar. Toda una aventura de azar, cálculos de probabilidades y conocimientos sobre el estado de los equipos y sus estrategias, que desde el minuto cero conquistó al público español.
Esta primera página de la historia de la Quiniela la protagonizaron un total de catorce equipos que midieron sus fuerzas ante la atenta mirada de un público, que en esta ocasión había apostado su dinero de forma oficial a favor o en contra de los resultados de uno u otro equipo. Un primer pulso en el que jugaron clubes como el Barcelona, el Murcia, el Castellón, el Valencia o el Sabadell, entre otros.
La Quiniela arrancó con un precio de dos de las antiguas pesetas. Una cantidad atractiva para los jugadores y que junto al factor novedad que acompañaba a esta nueva modalidad de apuestas hizo que en su jornada de estreno este juego, coordinado a través del Patronato de Apuestas Mutuas y Benéficas, tuviera un gran número de seguidores.
En esta primera cita, el bote de la Quiniela repartió una cantidad total de 77.060 pesetas, según los datos recogidos en los archivos oficiales, de las que la parte más jugosa fue a parar a los 62 apostantes que acertaron en sus boletos los resultados correspondientes al premio grande de la primera categoría.
El juego de la Quiniela tenía, además un componente solidario, ya que el 45% del dinero recaudado por la Administración se destinada a obras de tipo benéfico y otro 10% regresaba al control del Estado, con el objetivo de sufragar los gastos de organización y gestión de las propias apuestas.
Con el paso de los años, el juego fue cogiendo más cuerpo y fue en 1948, en concreto con la llegada del mes de septiembre, cuando se implantó la fórmula del 1x2. Un momento destacado para los incondicionales de la Quiniela, en el que las apuestas se ampliaron también a los encuentros que enfrentaban a los equipos que medían fuerzas en Segunda División. De esta forma, en el cuadro de resultados elegido por los jugadores tenían ya la posibilidad de apostar en una Quiniela de catorce partidos.
Otro dato curioso de este periodo de arranque llegó de la mano de los premios, con el reparto de uno de los grandes valorado en más de un millón de pesetas. Una noticia que fue enormemente celebrada en Santander, lugar de residencia del afortunado que allá por 1952 se llevó a casa esta suculenta inyección de optimismo y de dinero.
Así que si eres aficionado a este juego y lo prácticas con asiduidad, acude a nuestra página para consultar los resultados de la Quiniela y averigua si estás entre los ganadores.